7º
Etapa del diario de un peregrino.
Grado
Bodenaya km,29,400 aprox.
Buenos
días peregrinos, canto el gallo, que no es otro que el correr de las
cremalleras de las mochilas, alguna bolsa de plástico, que se abre y
algún que otro bordón o bastón metálico, que se cae al suelo sin
querer, es el reloj de los peregrinos al despuntar el día, un
continuo ir y venir a los lavabos.
La
nueva etapa que emprendo se presenta con un perfil parecido a las
anteriores subir y bajar es tónica de estas tierras Asturianas,
además con un añadido, un poco de nube baja con un chiriviri o
lluvia fina que hace del caminar una delicia, además no platea
ningún problema al peregrino, el suelo está más tierno con la
acumulación de hojas muertas y barro, lo que te permite una buena
marcha.
Junto
a mi amigo Carlos sevillano y compañero del grupo nos hemos
adelantado un poco al resto . En una entretenida, conbersación a
pesar de que a este amigo los pies no lo están respetando, las
temidas ampollas hicieron acto de presencia en sus dedos ,va un
poco forzado en su caminar mas es un buen sufridor. Aunque para
algunos el camino es una aventura para otros no lo es tanto, hay
subidas bajadas y ampollas sobre todo eso .Torceduras de tobillos
rodillas tocadas y hasta abandonos, en cuestión de unos días, no
todos soportan el dolor igual, ni es preciso soportarlo, la
conciencia y el deseo es lo que te hace caminar y este sevillano de
momento camina.
Entramos
en Vilapañada, el próximo núcleo Santa Eulalia, Cornellana y
Salas.
10,30
de la mañana temprano para algunos tarde para otro
.Es hora del
consabido café con leche y algo más .que se queda en algo menos
solo el café y un descanso para dar tiempo al resto del grupo.
Después hay que pensar que hacer tanto tiempo aquí en Salas, La intención
es comer aquí pero es demasiado temprano, No hay nada que no sea tomar cervezas en el bar , O visita
turística en un lugar que no hay nada solo un buen arroyo donde
meter los pies, dicho y hecho al baño nos vamos todos, y esperar es
lo que toca.
El
motivo de la comida aquí es pura curiosidad, por oídos sabemos que
hay un restaurante donde la comida es abundante y el precio justo,,El bar se llama Chacon justo en el margen derecho del camino al cruzar el pueblo frente al hotel.
Salida
del local con un humillo en la cabeza, una especie de soñolencia o sueño y muy pocas
ganas de caminar hacia un bosque.Con sombras es lo que pedíamos a
gritos aunque hubo que vaciar el deposito ya que era imposible
seguir despues de tanta comida .Entre sombras y carreteras, el sendero discurre hacia arriba
no podía ser de otra manera. Hasta una pista agrícola donde todo esta más o
menos controlado, Después se hace cada vez más pesado el asunto,
tanto que cuesta llegar a Bodenaya, donde nos espera el paraíso del
peregrino. Un lugar donde se respira camino el hospitalero
David Carricondo a creado un ambiente de cien por cien peregrino, cena
comunitaria reuniones de peregrinos y cariño por lo que hace.
Este hospitalero es especial quedan pocos, Nos lava la ropa nos da
cena nos ofrece su casa y encima dice que es la voluntad, es jugar
fuerte. Él dice y de hecho lo hace no coge dinero del peregrino sino
que depende de tu conciencia lo depositas en una pequeña caja incrustada en la pared. Supongo que eso le dará para las compras del día y poco más pero
él es a sin un hospitalero de los antiguos , como está el patio hoy esto ni te lo esperar. Gracias David que Santiago te acompañe
siempre en tu camino.
He
llegado un día más a mi meta espero y deseo llegar a la próxima
para eso le pediré al Santo antes de dormir .buen camino J C R